Y dije acá yo bien acá: "Sssaaaaaaweevo, si me voy a clabar en un cuadro, ps que balga la pena la blasfemia" Y editada quedó, con hilarantes consecuencias.
A la mañana siguiente la profesoris lo vió y tuvo lugar la siguiente conversación:
Profis: Uuuuhuhuhuhhh, qué ambiciosoo.
Totola: Sí, verdad. Incluso hasta blasfemo.
Profis: ¡Blasfemo! Jajajaja, naah.
Totola: ¿Cómo no? ¡Estoy metiendo mi foto en Dalí! ¡Blasfemo! ¡Herege!
Profis: Ahm... Yo creía que hablabas de haberte puesto como Jesús.
Totola: (¿?) Ahhh, eso. También.
Cuando me muera y me vaya al cielo y me tope a ese wey, me va a poner una putiza que voy a quedar gritando 8 meses.



